¿Cómo va tu presencia en Internet?

Muchos profesionales o emprendedores, al considerar su presencia en Internet, dudan si deben tener  una página web o tener un blog?

Pues yo pienso que deben tener ambas. Por qué? Porque son diferentes! Fíjate en este artículo.

Una página web alberga la forma en que tú te presentas al mundo y le dices quien eres, que haces, donde y como te contacta.

La información que vuelcas en la página web se mantiene relativamente constante en el tiempo porque no se modifica constantemente.

En cambio el blog o bitácora, es una especie de diario en el que informas de lo que tú quieras ya sea información relativa a tu empresa,  profesión o simplemente si tienes un hobby.

Con el blog puedes interactuar con otras personas y te sirve para obtener suscriptores si la información que tú colocas es de su interés.

El secreto está en mantenerlo actualizado para que cada vez más gente esté interesada en leerlo. Si dejas tu blog sin posts durante mucho tiempo, puedes estar seguro que tus suscriptores se cansarán y finalmente te abandonarán.

También está bueno tener una cuenta en Twitter para hacerle saber a tus seguidores y al mundo que es lo que estás haciendo, que novedades tienes para contar. Tú puedes seguir también a quienes consideres de tu interés y saber a su vez que es lo que están haciendo.

Es importante  vincular tu cuenta en Twitter con tu blog para poder replicar allí  todos los post que hagas en tu blog.

Tal vez quieras tener una página en Facebook! Lee aquí para saber algo más.

Espero que este artículo te ayude a decidir, si aún no tienes presencia en Internet, que es lo que más se ajusta a tu perfil.

Si lo que no tienes es tiempo suficiente para dedicarte a esto, recuerda que una Asistente Virtual puede ayudarte y ocuparse de estos temas. Entre ambos seguramente podremos descubrir que es lo que mejor se adaptará a tu negocio o profesión.

Adela Raele

Asistente Virtual Certificada

AIR Global Office

Las habilidades son baratas. La pasión no tiene precio.

Fuente: Marco Ayuso – Atracción de Clientes

Cuando se trata de atraer clientes, existen distintas tácticas y métodos que podemos integrar en infinidad de estrategias. Todas y cada una puede (y debe) funcionar, si van soportadas por un buen estudio y análisis.

El problema, es que muchas de estas tácticas, suelen tratarse de habilidades con las que no contamos, y eso hace que nos detengamos antes de siquiera empezar. Es más, también es común que si nos estamos dedicando a algo nuevo, si dimos un giro a nuestra carrera y ahora empezamos a hacer lo que nos gusta de verdad, nos detengamos pensando en cosas como “¿Y si a nadie la gusta lo que hago?”, “¿Y si aún no lo hago tan bien?”, “Nadie necesita lo que yo hago”, “Hay miles que lo pueden hacer mejor”, etc.

Lo más importante es saber que las habilidades las podemos adquirir. Puede ser que nos lleve algún tiempo, pero seguro podremos perfeccionarlas con la práctica.

Por ejemplo, hablar en público es una gran táctica para atraer clientes. Conferencias, seminarios, congresos y pláticas nos ayudan a posicionarnos como expertos, pero si no nos gusta hablar en público o nos aterra hacerlo, empezando poco a poco, con grupos pequeños, nos puede ayudar a darnos la confianza para pararnos frente a grupos cada vez más grandes.

¿Y qué hay de las nuevas herramientas tecnológicas? No es raro escuchar que hay gente que no tiene un blackberry, iphone o cualquier otro smartphone porque “esas cosas son muy complicadas de manejar” o “te esclavizan”, pero son realmente poderosas al momento de estar en contacto con prospectos y clientes.

¿Qué significan todas esas cosas como RT, DM, #, etc.? ¿Sobre qué voy a escribir? ¿Facebook no es para estar en contacto con mi familia? ¿Qué es eso? ¿Qué hay de la seguridad? Son respuestas y pretextos que escucho muy a menudo sobre el uso de Twitter, Blogs, Facebook, Linkedin y otros medios sociales para construir relaciones y atraer clientes.

Las habilidades son baratas. La pasión no tiene precio.

No importa con qué habilidades no contemos, con la práctica, el tiempo y tal vez una pequeña inversión, lograremos desarrollarlas. Los expertos no se hacen de la noche a la mañana, el tiempo y las situaciones los hacen.

Lo más importante de todo es hacer las cosas con pasión. La pasión se nota. La pasión se transpira. La pasión de contagia. La pasión nos inspira a hacer las cosas que tengamos que hacer. La pasión vende.

Así que olvídate de las habilidades, sólo hazlo y practica. Pero sí ocúpate de sentir pasión por lo que haces, porque ésta no tiene precio.

¿Te has detenido por no tener una determinada habilidad?

Adela Raele

Asistente Virtual Certificada

AIR Global Office

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