Guía de consejos para organizar la oficina en casa

Estaba haciendo una entrevista desde mi oficina, que también uso como  casa, y me sentía frustrada porque el ruido que hacía afuera el  jardinero ahogaba mis palabras. Empecé a caminar de un cuarto a otro  tratando de encontrar un poco de calma y tropecé con el canasto de la  ropa para lavar. Todo el tiempo quería sonar profesional. Casualmente,  estaba haciendo una entrevista sobre los inconvenientes y los placeres  de trabajar en la casa. El concepto no es nuevo, pero trabajar desde la  casa se volvió cada vez más fácil y más necesario. Más fácil, con las  computadoras y los teléfonos inteligentes, más necesario para los que  quieren o deben crear sus propias empresas.

La transición de una  oficina normal a la casa puede resultar difícil. El peligro más común es  perder horas sin ningún resultado concreto. ¿Vamos a quedarnos todo el  tiempo en Facebook o mirando TV? La verdad es que las personas  encuentran en su mayoría una manera de estructurar su jornada de trabajo  para que sea tan productiva –o más– como si estuvieran en una oficina  tradicional. Pero no existe una solución para todos.

“Todos somos  diferentes, y la forma en que trabajamos es diferente”, dice el  consultor Peter Bregman. Y sugiere que nos concentremos en lo que nos  permite hacer las cosas que necesitamos hacer. Descubra qué funciona y  qué no funciona para usted, propone. Por ejemplo, ¿se distrae con los  constantes e-mails? Reserve sólo algunos momentos del día para chequear  los mensajes o apague su Wi-Fi si no tiene disciplina.

Otra cuestión  clásica del trabajo en casa: pijama versus ropa de trabajo. Mi amiga  Lois, que hace poco dejó de trabajar en una oficina, me dijo: “Yo creí  que seguiría arreglándome, pero al poco tiempo pensé, ‘¿para qué?’ Así  que ahora estoy experimentando con ropa que cómoda, pero que mejore mi  regla número uno: ni jogging ni la vieja remera de mi marido”.

Además  de lucir profesional, existe el problema de sonar profesional, cosa que  puede resultar difícil cuando los ruidos que asociamos con la casa,  como perros que ladran, cortadoras de césped y el berrinche de un chico  saltan durante una llamada importante. Una buena manera de silenciar el  ruido externo es instalar un aire acondicionado, que también puede  servir como ruido de fondo.

Y, por supuesto, están los hijos. Pese a  que trato de hacer todo el trabajo cuando no están en casa, no siempre  es posible. Roz Chast, una caricaturista, encontró una forma ingeniosa  de engañar a su hijo pequeño: se despedía y salía por la puerta, y el  marido llevaba al hijo hasta la parte posterior del departamento.  Entonces ella volvía a entrar y se escabullía escaleras arriba. Bregman  halló dos soluciones. Una fue la regla de que sus hijos debían golpear a  su puerta si estaba cerrada y esperar a que les dijera que entraran. Y  la segunda, un cerrojo en su puerta. “Hay que establecer reglas, y esas  reglas no se pueden violar”, propone.

Otro tema es lidiar con la  suposición de los otros de que el teletrabajo no es en realidad trabajo.  “Es mejor decir ‘trabajar a distancia’ o ‘afuera’ que ‘trabajar en  casa’ –sugiere Lois–. Mi marido ahora dice ‘¿Podrías ir a buscar mis  camisas a la tintorería y fijarte en lo de las vacaciones?’. Cuando yo  trabajaba en la oficina, no me pedía eso”.

Por supuesto, una de las  ventajas de trabajar a distancia es la posibilidad de hacer actividades  personales durante la jornada laboral. Pero también hay que aclararle a  la familia, amigos y vecinos, que estamos trabajando con la misma  seriedad que cuando íbamos todos los días a la oficina, explica Lisa  Kanarek, consultora en materia de oficinas caseras.

El problema  opuesto es la soledad. Los lugares de trabajo ofrecen una camaradería  que cuesta abandonar: charlar sobre deportes, quejarse de cónyuges y  jefes, festejar cumpleaños. Si sus amigos están cerca, pueden  encontrarse para desayunar o almorzar. Si no es posible, recurra a Skype  y engánchese en seminarios en la Web para estar con gente. Bregman  sugiere organizar el almuerzo a la misma hora que la pareja y hablar por  teléfono 30 minutos. “Es una forma increíble de tener un romance con el  propio cónyuge”, afirma.

Traduccion: Cristina Sardoy (fuente: Diario Clarin – 15-11-2011)

Adela Raele

Asistente Virtual Certificada

AIR Global Office

Su oficina en línea… donde Ud. está!

2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Elisa Fainzaig
    Nov 15, 2011 @ 12:02:29

    Me encantó, y si es así.
    Hay que ser disciplinada para trabajar bien en casa, y una es la que primero tiene que sentir que estamos trabajando de verdad, para luego poder tener esa energía, y que quienes comparten nuestra casa lo sientan.
    Gracias!

    Responder

  2. Mirna Bajraj
    Nov 15, 2011 @ 20:56:52

    Adela, claro que trabajar en casa es todo un desafío! Requiere un tiempo de adaptación, pero aún así, y sin minimizar las “amenzas” a la productividad, tiene enormes ventajas. En lo personal, no quisiera trabajar en otro lugar que no sea mi “hogar, dulce hogar”!

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